martes, 12 de junio de 2012

tipos de test



TIPOS DE TEST
·         Test de Adams: sirve para evaluar la escoliosis. Consiste en la comparación de los lomos de la espalda, si presentan simetría uno del otro La persona se coloca de pie con piernas juntas, flexiona el tronco hasta                                                            colocar la espalda paralela al suelo, con los brazos y cabeza suspendidos. el observador se coloca y mide si existe diferencia significativa entre un lado del cuerpo y el otro.


El material que usamos para medir la prominencia es un nivel con dos barras milimetradas y perpendiculares. El nivel se coloca horizontalmente con la marca de cero sobre la apófisis espinosa del área de mayor prominencia y se comprueba la distancia hasta el vértice de la gibosidad. A continuación, a la misma distancia de la línea media, se mide la distancia perpendicular desde el nivel hasta la parte más baja. Las referencias de normalidad del test de Adams se establecen por debajo de los 5 milímetros.


·         Otro test es colocar a la persona de pie con ropa que permita observar si existen diferencias de alturas entre un hombro y el otro, si es posible entre una tetilla o pezón del otro, también si hay diferencia entre una cadera y la otra. para este test es útil colocar después del evaluado alguna referencia de preferencia cuadriculada para ajustar más la referencia visual.






·         también se puede evaluar la posición de la cabeza, si está centrada o dirigida hacia un lado. Cuando la persona se coloca de costado al observador, la cabeza se puede ver si esta antepulsada (hacia adelante), centrada o retropulsada (hacia atrás)



  
·         Test de bending el test de bending o de flexión lateral tiene como objetivo valorar el grado de reductividad de la desviación frontal del raquis. Con el paciente en bipedestación le solicitamos que realice una flexión lateral de tronco hacia el lado de la convexidad de la curva y observamos la armonía de la misma y su grado de reductibilidad.
La aplicación de este test también la podemos realizar de cubito supino para suprimir los efectos de la gravedad.  




Miembros inferiores
    En el reconocimiento fisioterápico del aparato locomotor de los miembros inferiores nos interesa valorar la extensibilidad de la musculatura isquiosural por su alta incidencia (21%) (13) y por su relación con la pelvis y el raquis (13, 14, 15).


 Distancia dedos-suelo
    El paciente se coloca en bipedestación sobre un cajón con los pies al mismo nivel que los hombros y las rodillas extendidas. Solicitamos al paciente que realice una flexión anterior de tronco con los brazos extendidos (16). En esta posición de flexión máxima medimos la distancia en centímetros desde la punta de los dedos de la mano a la superficie de apoyo del cajón. Obtendremos un valor negativo cuando los dedos estén por encima de la superficie del cajón, y un valor positivo cuando la sobrepasen.
    La referencia de normalidad se establece con una valor igual o mayor a -5 centímetros; entre -6 y -15 cm hablamos de cortedad isquiosural moderada (grado I) y cuando el valor sea inferior a -15 cm, de una cortedad marcada (grado II) (17).


 Distancia dedos-planta
    El paciente se sitúa en sedentación sobre la camilla con las rodillas extendidas y los pies a 90º. Solicitamos al paciente a que realice una flexión máxima del tronco manteniendo las rodillas en extensión y extendiendo los brazos y las manos hacia los pies. Una vez alcanzada la máxima flexión medimos la distancia en centímetros desde la punta de los dedos de la mano hasta la planta de los pies. Los valores de referencia de este método son los mismos que los explicados para el método distancia dedos-suelo.






 Test de elevación de la pierna recta (EPR)
    Con el paciente en supino sobre la camilla y con la rodilla extendida y la cadera en posición neutra, el fisioterapeuta le flexiona lenta y pasivamente la cadera hasta que el individuo manifieste "tirantez" o dolor en la región posterior del muslo o hasta que aparezca la retroversión pélvica. El miembro inferior no explorado debe permanecer con la rodilla en extensión y en posición neutra. En ese momento procedemos a medir, con la ayuda de goniómetro, el grado de flexión. El eje de giro del goniómetro lo situamos en la cabeza femoral, un brazo del goniómetro permanece paralelo a la camilla y el otro lo extendemos a lo largo del fémur orientado hacia el maleolo peronéo. El test de elevación de la pierna recta debemos realizarlo en ambos miembros inferiores para contrastar los resultados obtenidos.
    Los valores de referencia del test de elevación de la pierna recta que están establecidos como normalidad son mayor o igual a 75º, como cortedad isquiosural moderada entre 61º-74º y como cortedad marcada menor de 60º (17).





Test del ángulo poplíteo
    La postura de exploración que debe adoptar el paciente es en supino sobre la camilla con la cadera y rodilla del miembro inferior que se está explorando flexionadas a 90º . La pierna que no está siendo explorada permanece en extensión. El eje de giro del goniómetro lo colocamos en la cara lateral de la articulación de la rodilla, un brazo del goniómetro permanece alineado al fémur y el otro a la línea media de la pierna. Realizamos una extensión pasiva y progresiva de la pierna manteniendo la flexión de 90º de la cadera, hasta que el paciente nos manifieste el dolor en la región posterior del muslo o en el hueco poplíteo o hasta que se inicie la basculación pélvica. En ese momento procedemos a medir el ángulo que falta para la extensión completa de la rodilla.
    En este test consideramos como rangos normales los establecidos entre 0º-15º, como rangos de cortedad moderada entre 16º-34º y como cortedad isquiosural marcada un valor mayor o igual a 35º . 





Test del ángulo lumbo-horizontal
    Con la realización de este test valoramos las repercusiones de la cortedad isquiosural sobre la pelvis e indirectamente sobre el raquis lumbar. Para llevar acabo este test utilizamos la misma posición de partida que en el método de medición de la distancia dedos-planta. El eje de giro del goniómetro lo colocamos al inicio del pliegue interglúteo y el brazo fijo paralelo a la camilla.
    Consideramos que no existen repercusiones de la posible cortedad isquiosural cuando al aplicar el test obtenemos un valor igual o inferior a 95º; existirá una repercusión moderada cuando el valor esté comprendido entre 95º-110º y una repercusión importante cuando el ángulo sea mayor a 110º 



 Test del ángulo lumbo-vertical
    El paciente se coloca en bipedestación con los pies al mismo nivel que los hombros y las rodillas extendidas. Solicitamos al paciente que realice una flexión anterior de tronco con los brazos extendidos. En esta posición de flexión máxima medimos el ángulo lumbo-vertical colocando el eje de giro al inicio del pliegue interglúteo y el brazo fijo perpendicular a la horizontal.
    Los valores de referencia que están establecidos como normalidad son mayor o igual a 75º, como cortedad isquiosural moderada entre 61º-74º y como cortedad marcada menor de 60º.
    El test de EPR y el test ángulo poplíteo son aparentemente los más específicos, pero tienen el gran inconveniente de que además de la flexión coxofemoral se implica la báscula pélvica.
    El método distancia dedos-palnta y distancia dedos-suelo presentan la ventaja de su alta reproductivilidad y su sencillez, sin embargo, con ellos no sólo se valora la extensibilidad isquiosural, sino toda la musculatura posterior. 



PELVIS

Test  y métodos de medición

Para realizar un correcto reconocimiento de la pelvis es necesario que el explorador pueda observar bien las espinas iliacas anterosuperiores y posterosuperiores, las crestas iliacas y las articulaciones sacroiliacas  del paciente. Con el individuo en bipedestación y adaptando una postura relajada, observamos la disposición de la pelvis desde una visión anterior, lateral y posterior. 




Horizontalidad pélvica

El explorador se sitúa delante del paciente y toma como punto de referencia simétricos las espinas iliacas anterosuperiores para valorar la existencia de un desnivel pélvico. Asimismo, podemos tomar como referencia las crestas iliacas ayudándonos de un nivel con los brazos articulados.



Test el ángulo lumbo-horizontal

Con la realización de este test valoramos las repercusiones de la cortedad isquiosural sobre la pelvis e indirectamente sobre el raquis lumbar. Para llevar a cabo este test utilizamos la misma posición de partida que en el método de medición de la distancia dedos-planta. El eje de giro del goniómetro lo colocamos al inicio del pliegue intergluteo y el brazo fijo paralelo ala camilla.
Consideramos que no existen repercusiones de la posible cortedad isquiosural cuando al aplicar el test obtenemos un valor igual o inferior a 95°; existirá una repercusión moderada cuando el valor este comprendido entre 95°- 110° y una repercusión importante cuando cuando el Angulo sea mayor a 110°.








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