TIPOS DE TEST
·
Test
de Adams: sirve para evaluar la escoliosis. Consiste
en la comparación de los lomos de la
espalda, si presentan simetría uno del otro La persona se coloca de pie con
piernas juntas, flexiona el tronco hasta
colocar la espalda paralela al suelo, con los brazos y cabeza suspendidos.
el observador se coloca y mide si existe
diferencia significativa entre un lado del cuerpo y el otro.
El material que usamos para medir
la prominencia es un nivel con dos barras milimetradas y perpendiculares. El
nivel se coloca horizontalmente con la marca de cero sobre la apófisis espinosa
del área de mayor prominencia y se comprueba la distancia hasta el vértice de
la gibosidad. A continuación, a la misma distancia de la línea media, se mide
la distancia perpendicular desde el nivel hasta la parte más baja. Las
referencias de normalidad del test de Adams se establecen por debajo de los 5
milímetros.
·
Otro
test es colocar a la persona de pie con ropa
que permita observar si existen diferencias
de alturas entre un hombro y el otro, si es posible entre una tetilla o
pezón del otro, también si hay diferencia entre una cadera y la otra. para este
test es útil colocar después del evaluado alguna referencia de preferencia cuadriculada para ajustar más la referencia
visual.
·
también se puede evaluar la posición de la cabeza, si
está centrada o dirigida hacia un lado. Cuando la persona se coloca de costado
al observador, la cabeza se puede ver si esta antepulsada (hacia adelante), centrada
o retropulsada (hacia atrás)
·
Test
de bending el test de bending o de flexión lateral
tiene como objetivo valorar el grado de reductividad de la desviación frontal
del raquis. Con el paciente en bipedestación le solicitamos que realice una
flexión lateral de tronco hacia el lado de la convexidad de la curva y
observamos la armonía de la misma y su grado de reductibilidad.
La aplicación de este
test también la podemos realizar de cubito supino para suprimir los efectos de
la gravedad.
Miembros inferiores
En el reconocimiento fisioterápico del aparato
locomotor de los miembros inferiores nos interesa valorar la extensibilidad de
la musculatura isquiosural por su alta incidencia (21%) (13) y por su relación
con la pelvis y el raquis (13, 14, 15).
Distancia
dedos-suelo
El paciente se coloca en bipedestación sobre un
cajón con los pies al mismo nivel que los hombros y las rodillas extendidas.
Solicitamos al paciente que realice una flexión anterior de tronco con los
brazos extendidos (16). En esta posición de flexión máxima medimos la distancia
en centímetros desde la punta de los dedos de la mano a la superficie de apoyo
del cajón. Obtendremos un valor negativo cuando los dedos estén por encima de
la superficie del cajón, y un valor positivo cuando la sobrepasen.
La referencia de normalidad se establece con una
valor igual o mayor a -5 centímetros; entre -6 y -15 cm hablamos de cortedad
isquiosural moderada (grado I) y cuando el valor sea inferior a -15 cm, de una
cortedad marcada (grado II) (17).
Distancia
dedos-planta
El paciente se sitúa en sedentación sobre la
camilla con las rodillas extendidas y los pies a 90º. Solicitamos al paciente a
que realice una flexión máxima del tronco manteniendo las rodillas en extensión
y extendiendo los brazos y las manos hacia los pies. Una vez alcanzada la
máxima flexión medimos la distancia en centímetros desde la punta de los dedos
de la mano hasta la planta de los pies. Los valores de referencia de este
método son los mismos que los explicados para el método distancia dedos-suelo.
Test de elevación de la pierna recta (EPR)
Con el paciente en supino sobre la camilla y con
la rodilla extendida y la cadera en posición neutra, el fisioterapeuta le
flexiona lenta y pasivamente la cadera hasta que el individuo manifieste
"tirantez" o dolor en la región posterior del muslo o hasta que
aparezca la retroversión pélvica. El miembro inferior no explorado debe
permanecer con la rodilla en extensión y en posición neutra. En ese momento
procedemos a medir, con la ayuda de goniómetro, el grado de flexión. El eje de
giro del goniómetro lo situamos en la cabeza femoral, un brazo del goniómetro
permanece paralelo a la camilla y el otro lo extendemos a lo largo del fémur
orientado hacia el maleolo peronéo. El test de elevación de la pierna recta
debemos realizarlo en ambos miembros inferiores para contrastar los resultados
obtenidos.
Los valores de referencia del test de elevación
de la pierna recta que están establecidos como normalidad son mayor o igual a
75º, como cortedad isquiosural moderada entre 61º-74º y como cortedad marcada
menor de 60º (17).
Test del ángulo
poplíteo
La postura de exploración que debe adoptar el
paciente es en supino sobre la camilla con la cadera y rodilla del miembro
inferior que se está explorando flexionadas a 90º . La pierna que no está
siendo explorada permanece en extensión. El eje de giro del goniómetro lo
colocamos en la cara lateral de la articulación de la rodilla, un brazo del
goniómetro permanece alineado al fémur y el otro a la línea media de la pierna.
Realizamos una extensión pasiva y progresiva de la pierna manteniendo la
flexión de 90º de la cadera, hasta que el paciente nos manifieste el dolor en
la región posterior del muslo o en el hueco poplíteo o hasta que se inicie la
basculación pélvica. En ese momento procedemos a medir el ángulo que falta para
la extensión completa de la rodilla.
En este test consideramos como rangos normales
los establecidos entre 0º-15º, como rangos de cortedad moderada entre 16º-34º y
como cortedad isquiosural marcada un valor mayor o igual a 35º .
Test del ángulo lumbo-horizontal
Con la realización de este test valoramos las
repercusiones de la cortedad isquiosural sobre la pelvis e indirectamente sobre
el raquis lumbar. Para llevar acabo este test utilizamos la misma posición de
partida que en el método de medición de la distancia dedos-planta. El eje de
giro del goniómetro lo colocamos al inicio del pliegue interglúteo y el brazo
fijo paralelo a la camilla.
Consideramos que no existen repercusiones de la
posible cortedad isquiosural cuando al aplicar el test obtenemos un valor igual
o inferior a 95º; existirá una repercusión moderada cuando el valor esté comprendido
entre 95º-110º y una repercusión importante cuando el ángulo sea mayor a
110º
Test del ángulo lumbo-vertical
El paciente se coloca en bipedestación con los
pies al mismo nivel que los hombros y las rodillas extendidas. Solicitamos al
paciente que realice una flexión anterior de tronco con los brazos extendidos.
En esta posición de flexión máxima medimos el ángulo lumbo-vertical colocando
el eje de giro al inicio del pliegue interglúteo y el brazo fijo perpendicular
a la horizontal.
Los valores de referencia que están establecidos
como normalidad son mayor o igual a 75º, como cortedad isquiosural moderada
entre 61º-74º y como cortedad marcada menor de 60º.
El test de EPR y el test
ángulo poplíteo son aparentemente los más específicos, pero tienen el gran
inconveniente de que además de la flexión coxofemoral se implica la báscula
pélvica.
El método distancia dedos-palnta y distancia
dedos-suelo presentan la ventaja de su alta reproductivilidad y su sencillez,
sin embargo, con ellos no sólo se valora la extensibilidad isquiosural, sino
toda la musculatura posterior.
PELVIS
Test y métodos de medición
Para realizar un correcto reconocimiento
de la pelvis es necesario que el explorador pueda observar bien las espinas
iliacas anterosuperiores y posterosuperiores, las crestas iliacas y las
articulaciones sacroiliacas del
paciente. Con el individuo en bipedestación y adaptando una postura relajada,
observamos la disposición de la pelvis desde una visión anterior, lateral y
posterior.
Horizontalidad
pélvica
El explorador se sitúa delante del
paciente y toma como punto de referencia simétricos las espinas iliacas
anterosuperiores para valorar la existencia de un desnivel pélvico. Asimismo,
podemos tomar como referencia las crestas iliacas ayudándonos de un nivel con
los brazos articulados.
Test
el ángulo lumbo-horizontal
Con la realización de este test
valoramos las repercusiones de la cortedad isquiosural sobre la pelvis e
indirectamente sobre el raquis lumbar. Para llevar a cabo este test utilizamos
la misma posición de partida que en el método de medición de la distancia
dedos-planta. El eje de giro del goniómetro lo colocamos al inicio del pliegue
intergluteo y el brazo fijo paralelo ala camilla.
Consideramos que no existen repercusiones
de la posible cortedad isquiosural cuando al aplicar el test obtenemos un valor
igual o inferior a 95°; existirá una repercusión moderada cuando el valor este
comprendido entre 95°- 110° y una repercusión importante cuando cuando el
Angulo sea mayor a 110°.
No hay comentarios:
Publicar un comentario